lunes, 28 de marzo de 2011

Un blog en blanco

Hoy la tapa del diario Clarín salió en blanco en protesta al bloqueo de su planta. Por éstas horas parece ser la única noticia en el canal TN y seguramente seguirá así por el resto del día. Mientras que el magnetismo culpa a Moyano del bloqueo, el líder de la CGT se desliga y dijo que se trata de empleados despedidos por la planta de Clarín y La Nación. Probablemente las dos versiones tengan algo de cierto; probablemente se trate de un grupo de empleados de la planta despedidos y apoyados por el gremio de camioneros.

Ahora, lo interesante es ver a la corporación arañando como gato panza arriba. Por ejemplo:

a.- En una nota llamada “La bronca de la gente” (1) el matutino, cual transustantación, habla como “la gente” (2) y sobre su enorme frustración por no haber podido conseguir el diario el domingo. Algunos de los supuestos entrevistados parecerían ser arrastrados hasta el borde del suicidio por no contar con los chistes de la contratapa.

b.- De Narváez dijo “esto es un ataque contra todos los argentinos”. Es decir, La Nación y Clarín son la patria. Bueno, si ellos son la patria yo soy extranjero (3).

c.- También apuntan a la sensibilidad recopilando algunas declaraciones de supuestos vendedores de diarios y revistas. ¡Me caigo muerto y me levanto! ¿¡Clarín preocupado por el bienestar de los canillitas!? Esto sí que es nuevo, carajo. El gremio de los canillitas ha vivido en confrontación con “el gran diario argentino”. Esto lo sabe cualquier bien nacido que hable con su habitual vendedor de diarios, sino haga la prueba usted mismo. Es más, el desencuentro entre Moyano y Clarín empezó cuando hace muchos años el sindicalista apoyó un paro de los canillitas contra aquél diario.

d.- Habría que empezar a distinguir analíticamente entre “libertad de prensa” y “libertad de expresión” y, además, establecer un orden de jerarquías entre ellas. La libertad de expresión es, en términos lógico-hipotético-cronológicos, anterior a la libertad de prensa. Es decir, sin libertad de expresión no puede existir libertad de prensa. Y para que exista libertad de expresión es necesaria la libertad de asociación, porque uno solo puede decir algo que piensa cuando cuenta con la presencia de otros. Casualmente Clarín impidió durante muchos años el derecho de asociación de sus empleados en sus empresas. Ellos, los “grandes defensores de la libertad”, no permitían que sus empleados se sindicalicen, violando todos los derechos de los trabajadores. Sin libertad de asociación no hay libertad de expresión, sin libertad de expresión no hay libertad de prensa.

e.- Tampoco se encuentran en una posición moral como para requerir la solidaridad de otros medios de comunicación, ya que ellos vendieron su silencio en los años más negros de la historia de éste país. Muchos intelectuales y periodistas desaparecidos fueron arrojados al olvido en sus páginas. Incluso durante el regreso a la democracia se encargaron de deshacerse de los periodistas que le resultaban molestos, ved el caso de Liliana López Foresi y Guillermo Patricio Kelly sino (4).

f.- Un dato histórico: una de las primeras huelgas de la historia argentina fue la de los tipógrafos contra las imprentas en 1878. Durante el tiempo en que duró la huelga los diarios dejaron de ser publicados. Éste fue uno de los antecedentes más importantes de la lucha sindical argentina, en él primó la libertad de expresión por sobre la libertad de prensa (5).

La tapa de Clarín no debió haber sido en blanco, debieron haber aprovechado esa página en tapa para hacer un mea culpa. Ahora sí, corrijo el título de éste post: éste blog nunca se presentará en blanco, porque aquí prima la libertad de expresión por sobre la libertad de prensa. Aquí siempre habrá algo para decir mientras se sea libre, porque sólo se silencian los que ocultan algo.


      (2)    Ver nota anterior “De Leviatanes y redes sociales” http://lilitaaldivan.blogspot.com/2011/03/de-leviatanes-y-redes-sociales.html
      (3)    Ver nota anterior “Si ellos son la patria yo soy extranjero” http://lilitaaldivan.blogspot.com/2010/09/si-ellos-son-la-patria-yo-soy.html

jueves, 24 de marzo de 2011

A la memoria (de Nietzsche)

Voy a empezar por invertir la fórmula nietzschana y decir que “la memoria es la promesa de la voluntad”. La memoria es una promesa que nos hacemos a nosotros mismos, sin ella no recordaríamos quienes realmente somos. Nos recuerda aquello que nos prometimos cambiar y aquello que no volveríamos a repetir. La memoria no recuerda a algún momento o tiempo en particular sino que lo mantiene vivo. Incluso sería posible hablar de la memoria en términos freudianos como lo “eterno”, entendiendo a lo “eterno” como aquello omnipresente.


Aquellos que reclaman políticas de Estado, integración en el orden internacional y cumplimiento con las instituciones vigentes en el resto del mundo (occidental), deberían girar las miradas hacia la política de Derechos Humanos. Y esto no tiene que ver con deshacerse en elogios por Kirchner como algún lame culos de turno. Los Derechos Humanos tienen que ver con una concepción profunda de la vida. Se podría decir en un sentido cartográfico que los Derechos Humanos son la frontera entre los hijos de re-mil puta y el resto de las personas.

Entonces, retomando la fórmula nietzschana invertida, es posible considerar a éste día como una promesa de la voluntad. Voluntad política, voluntad de justicia, voluntad democrática, voluntad de igualdad social. Voluntad quebrada en el pasado, voluntad de lo que queda por hacer. El horizonte democrático está incompleto, ese espacio debe ser llenado por la voluntad. Antonio Machado diría: hoy es siempre el día de la voluntad.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Ni donde caerse muerto

Mientras algún@s candidat@s parecen no tener techo, otros parecen no tener piso. Cobos sigue en caída libre y ya ni es considerado en algunas encuestas, es posible que el candidato del Partido Obrero tenga mayores intenciones de votos que él (y con justicia). Muy atrás quedaron sus días de gloria tras la 125. Es que todos los que especularon con ser candidatos a partir de la corporación sojera se fueron diluyendo en la medida que se borraba la imagen de la mesa de enlace. Dígaseme sino el paradero actual de aquellos cuatro jinetes, no se los encuentra ni con GPS.


La pregunta sería “¿por qué?”, es decir, por qué quienes representan los intereses corporativos no pueden construir volumen político capaz de aglutinar mayores fuerzas. Desde Marx a ésta parte, pasando por Gramsci, Laclau y Poulantzas, sabemos algo: aquél grupo que pretenda convertirse en una clase políticamente dirigente no debe encerrarse en sus intereses económicos particulares sino que debe presentarse como garante de los intereses generales de la sociedad. Estamos hablando de hegemonía, claro. Existe un déficit de hegemonía (en los términos aquí planteados) en la oposición –y en Cobos en particular- para presentarse como representantes del pueblo entero y no como portavoces del campo.

En éste sentido, se puede decir, que CFK (y en alguna medida Ricardo Alfonsín) se presenta como una candidata de todos los puntos cardinales del territorio y no tan sólo de los húmedos prados de la pampa sojera.

PD: en serio, si alguien tiene datos acerca del paradero de la mesa de enlace, avisadme.


martes, 22 de marzo de 2011

De Leviatanes y redes sociales

Acerca del monopolio de los medios de comunicación sobre el concepto de “gente”

Muchas veces hemos escuchado a Elisa Carrió hablar en nombre de la “gente”. Es recordada su perorata desde el atril grondonístico diciendo que “la gente en la calle dice que se vayan. La gente en la calle dice ‘los quiero matar’. La gente en la calle dice ´a ver si los derrumban´” (1). Es claro que aquí el concepto de la “gente” tiene un carácter clasista, cuando se habla de “gente” se habla de un estrato que se considera genéricamente “clase media”. Esto también lo ha hecho durante muchos años la señora Mirtha Legrand para legitimar sus preguntas atragantadoras en la supuesta curiosidad de la “gente”. Muchos otros comunicadores también han hablado como intérpretes de la "gente".

En los tiempos en que los medios de comunicación masivos eran palabra santa y nadie los cuestionaba, éste hablar sobre la “gente” producía una increíble inversión de la pirámide de la representación. Cuando alguien hablaba en nombre de la “gente”, los consumidores de medios terminaban creyendo efectivamente de que aquella persona representaba a un colectivo de personas. Y esto por dos razones: a) el consumidor de medios creía míticamente en la veracidad de los medios; b) los consumidores se encontraban relativamente aislados unos de otros, a la vez que aislados de opiniones divergentes. Entonces, un Leviatán de terciopelo se erigía con mucha agilidad y llegaba a “representar” a la “gente” aún antes de haber pasado por una instancia legitimadora. Sólo había que repetir que se era representante hasta que esto se hiciese realidad.

Esto hoy ya no funciona, o funciona a medias, y en el futuro va a funcionar menos aún. Las redes sociales van a ser quienes den el discurso póstumo a ese modus operandi de erigir petit leviatanes. Ya no será posible hablar en nombre de la gente, porque ahora la gente tendrá una voz que resonará en los medios masivos de comunicación. Enfrentamos un tiempo conceptual parecido al traspaso de la soberanía del monarca al pueblo. La “gente” se apoderará de su propio concepto, los medios masivos perderán un lugar de privilegio en la construcción de sus pequeños Leviatanes y Elisa Carrió deberá someterse a los mecanismos democráticos para poder legitimarse como voz de la “gente”. Así como los reyes perdieron sus coronas en favor del pueblo, así perderán los medios masivos su legitimidad frente al espíritu agonal de las redes sociales.



lunes, 21 de marzo de 2011

Vargas Llosa, piqueteros y medallas

Pequeña reflexión sobre el concepto de "piqueteros"


¿Lo de "piqueteros" intelectuales pretende ser un insulto? ¿Qué sabe de los "piqueteros" Vargas Llosa? ¿Habrá visto uno alguna vez? Hasta donde yo sé los piqueteros fueron la resistencia al desmantelamiento de las empresas nacionales durante el menemato. Pero fueron también una resistencia al modelo de país que se estaba instalando, un modelo de exclusión. En ese momento los medios no dieron eco a su lucha, todos se callaron, eso es veto, eso es censura de verdad. En el 2001 la clase media se apoyo en ellos en la búsqueda de un cambio político, pero tan pronto recuperaron sus anteriores posiciones sociales retornaron a sus clásicas concepciones de fascismo. Entonces, ¿qué sabe Vargas Llosa sobre los piqueteros?

Vargas Llosa es un símbolo del neoliberalismo. Los piqueteros son un símbolo de la resistencia contra las políticas neoliberales. Por eso, cada vez que escuchemos que alguien nos tira a los pies la palabra "piqueteros" como si se tratase de algo sucio y de lo que deberíamos avergonzarnos, nosotros debemos recoger esa palabra del suelo y llevarla a nuestro pecho para lucirla como si se tratase de una medalla de honor (si queremos resistir al neoliberalismo, claro).




miércoles, 23 de febrero de 2011

El discurso antagonista (Parte II)

ADVERTENCIA: éste es un resumen de los conceptos y reordenamiento teórico, por lo tanto su lectura puede resultar increíblemente aburrida.

1.d. La esencia de lo irracional


Es cierto que de donde se nutre el discurso irracional es precisamente de los rasgos atávicos de aquella zona del sistema hegemónico de valores que llamamos “sentido común”. También es cierto que éstos se pueden volver irracionales en el sentido de que se desaten del interés clasista, al menos momentaneamente. Pero la irracionalidad no tiene que ver en esencia con comportamientos que no sigan una lógica, lo irracional tiene que ver con un significado filosófico profundo.

Por definición, lo irracional es la negación de lo racional. En éste sentido lo racional es aquello que se produce y reproduce reflexionando sobre sí mismo (o al menos se plantea esa posibilidad de reflexionar sobre sí mismo). Por ello es posible afirmar que lo irracional no es otra cosa que aquello que se produce y reproduce sin reflexión sobre sí mismo. El carácter del discurso irracional como tal tiene como característica que es reproducido sin pensarse a sí mismo. Es ésta irreflexión sobre lo que se dice o simboliza lo que le otorga el carácter irracional. Es el ejercicio acrítico de la palabra, el lenguaje y los símbolos.

Repito, no tiene que ver con un comportamiento lógico del pensamiento sino con la irreflexión sobre los argumentos primeros que forman parte del núcleo duro del sistema hegemónico de valores. Por ejemplo, si uno afirma de manera irracional que “los pobres son pobres porque no les gusta trabajar” pueden deducirse lógicamente muchas otras ideas: “los pobres no merecen inversión social por haraganes”; “los pobres no merecen los bienes necesarios para la inserción social porque no se esfuerzan por ellos”; “si no trabajan deben merecer el estado de miseria en el que viven”; etc. Es una sucesión de ideas lógicas, pero su origen es irracional, pues no existe reflexión sobre el argumento primero que es “los pobres son pobres porque no les gusta trabajar”. Si existiese la mínima reflexión sobre aquella frase se caería el castillo de naipes erigido sobre ella.

La esencia de lo irracional es que permite producir y reproducir valores sin reflexión sobre sí mismos, porque de ésta manera circula discursiva y simbólicamente impidiendo el ejercicio de lo racional que sería su negación. Porque lo racional es la reflexión sobre aquello que parece no poder discutirse, sobre aquello que tiene la poderosa protección de la tradición. Lo irracional, por el contrario, al negar la reflexión, se convierte en una zona muerta del pensamiento.

martes, 25 de enero de 2011

El discurso antagonista (Parte I)

ADVERTENCIA: éste es un resumen de los conceptos y reordenamiento teórico, por lo tanto su lectura puede resultar increíblemente aburrida.

El análisis de lo que he dado en llamar “discurso antagonista” surge de la siguiente pregunta “¿Por qué en una sociedad dada (Argentina en éste caso) se da una polarización extrema en el discurso?”. El común de los comunicadores ha puesto el acento en el “estilo” o las “formas” en que se pronuncia el discurso. Es decir, para ellos el discurso sería una institución que debería ejercerse con moderación. Esto no explica de donde surge esa polarización extrema, ya que se debería simplemente a los “estilos” de las partes, pero sigue sin poder captar su raíz.

La hipótesis que aquí se ofrece al respecto es que: “el clivaje de polarización extrema aparece en la forma de un discurso antagonista en una sociedad cuando el sistema hegemónico de valores se fisura en algunas de sus partes o en su totalidad”.

1.- Antagonistas y protagonistas.

1.a.- Clivaje discursivo moderado.

En una sociedad con un sistema hegemónico de valores consolidado y sin fisuras también existe un clivaje, pero éste no se encuentra polarizado en forma extrema. En dicha sociedad pueden existir discursos que antagonicen con el sistema de valores, pero ese discurso no logra romper con el sistema hegemónico de valores, sobre todo con una de sus formas más prominentes: lo que es conocido vulgarmente como “sentido común”.

La ejemplificación histórica siempre es ilustrativa: en los años noventas en Argentina era de “sentido común” considerar cosas tales como: “no se puede vivir sin el Fondo Monetario Internacional”, “el sistema del ‘uno a uno’ trae inversión que es la única forma en que se puede crecer”, “el Estado sólo debe administrar el orden y la justicia”, etc. Todas ellas eran creencias instaladas que eran compartidas por casi la totalidad del discurso social e incluso en la dirigencia política eran escasos los casos en que esto se exponía como falso (y casi siempre se lo hacía desde posiciones extremas y marginales).

Cuando el sistema hegemónico de valores en su forma de sentido común se encuentra estable su discurso es moderado y su clivaje se da entre “proponente/opositor”. Proponente sería aquél discurso ligado a quienes proponen lo político y generalmente se puede encontrar su fuente en el Poder Ejecutivo (1). Opositor sería el discurso ligado a aquellos que aspiran a ocupar el cargo ejecutivo y se oponen-controlan las medidas que el Proponente desea llevar adelante (2).

Es posible que también puedan existir clivajes de “Proponente/Proponente” u “Opositor/Opositor”, incluso que el lugar de Proponente lo ocupe una parte que no se encuentra en el Poder Ejecutivo o que el lugar de Opositor lo ocupe la parte que tiene poder del ejecutivo. Pero eso son casos poco comunes y no son centrales al análisis del discurso antagonista.

1.b. Clivaje discursivo de polarización extrema

El discurso antagonista aparece cuando existe una ruptura en el sistema hegemónico de valores. El clivaje de polarización extrema del discurso (‘protagonista/antagonista’) divide el “sentido común” en dos sentidos (aunque no de forma taxativa) y en tanto que sistema hegemónico de valores recorre el total del tejido de una sociedad a través del discurso y la simbología.

Éste quiebre en el sentido de las ideas dominantes debe estar acompañado de cambios en la estructura económica para ser tales. Ello no significa que las relaciones de producción deban alterarse radicalmente, basta con que las tasas de acumulación de riqueza de las diferentes clases se vea alterada. Por supuesto, los cambios en las tasas producen fisuras en el sistema hegemónico de valores cuando alteran la capacidad de acumulación de las clases dominantes, sobre todo de aquellas que sostienen al discurso hegemónico. Una reducción de las tasas de participación de la riqueza de las clases bajas puede producir alteraciones, pero no puede producir una ruptura del sistema hegemónico de valores por si misma.

1.c. El discurso irracional

El “discurso irracional” surge producto del clivaje discursivo- simbólico “protagonista/antagonista”, anclado en los aspectos más atávicos del ‘sentido común’. El antagonismo, como reacción a los cambios producidos en la estructura económica, lleva al paroxismo los rasgos más conservadores del sistema hegemónico de valores. La “irracionalidad” del discurso antagonista radica en que adquiere cierta autonomía del anclaje clasista al que representa originariamente, pero siempre actúa como protección de un núcleo duro de intereses. Puede que el discurso irracional, en su afán de enfrentar al protagonista, se oponga incluso a medidas del protagonista que redundarían en beneficio de los intereses de las clases que adhieren al discurso antagonista.

Algo así sucedió bajo las dos primeras presidencias de Juan Domingo Perón, cuando ciertas clases medias se vieron beneficiadas por la política económica de estimulación del mercado interno. Aún habiendo sido beneficiadas económicamente esas clases medias no pudieron romper con el “sentido común” de las cosas que les indicaba que debían despreciar a los “cabecitas negras” en ascenso, sin entender en todo caso que ese ascenso era parte del sistema que les redundaba en beneficios.



(1) Los llamados comúnmente “oficialistas”.
(2) Lo cual no quiere decir que la parte Opositora no pueda proponer acerca de lo político, sino que generalmente lo hace en menor medida que el Proponente.